Jul
18
Los escritores empiezan a entender Internet
July 18, 2007 |
Me acabo de encontrar en el periódico El País una noticia que me ha gustado: Alberto Vázquez-Figueroa ha colgado en su blog su última novela Por Mil Millones de Dólares, y además hace una reflexión bastante interesante y lúcida sobre la decisión que ha tomado sobre ésta y sus próximas novelas: editarlas simultáneamente en tapa dura, edición de bolsillo, y de forma gratuita en Internet, además de permitir que se publiquen sin cobrar derechos, en periódicos y revistas por entregas.
El otro día resumía en la Guía de concursos literarios una historia que había encontrado en Boing Boing: La escritora Elfriede Jelinek, ganadora del Premio Nobel, está “colgando” su novela online, y accesible de forma gratuita a medida que la va escribiendo. La misma idea que Vazquez-Figueroa, pero con el valor añadido de ir conociendo la obra de Jelinek como si fuéramos un ser querido que conviviera con la autora.
Todas estas “prácticas”, por llamarlas de algún modo no tienen por qué ser incompatibles con la protección de los derechos del autor, derechos que ya no están circunscrito a las fórmulas tradicionales: ahora hay otras. Y como dice Vazquez-Figueroa él no regala el libro a todo el mundo, da diferentes opciones a lectores con diferente nivel adquisitivo, (o con diferente grado de interés por su obra diría yo).
El punto de vista es diferente al tradicional, cortoplacista, que a veces “se encalla” en proteger el dinero “ingresado” por cada lector, sin valorar que un lector ganado, porque le has facilitado el acceso a tu obra, puede terminar siendo un lector “comprador” de ésta, y lo que es más importante, un lector fiel.
Comments
8 Comments so far
Los escritores empiezan a entender Internet
Me acabo de encontrar en el periódico El País una noticia que me ha gustado: Alberto Vázquez Figueroa ha colgado en su blog su última novela Por Mil Millones de Dólares, y además hace una reflexión bastante interesante y lúcida sobre la decisi…
Ciertamente, el que quiere el libro, lo compra, pero lo que debería comprar no es el contenido, la obra, sino el soporte, el papel físico tan necesario para no dejarse las pestañas delante de una pantalla (de lo que sea, portátil, blackberry, tablet-pc…).
Que el contenido, la obra, la cultura, se permita repartir entre la mayor parte de la población debería ser el primer objetivo de cualquier escritor que se precie de serlo.
Si no, se convierte en un comerciante como otro cualquiera.
Salu2!
A ver, que temo no haberme explicado bien, yo no estoy exponiendo ninguna postura maximalista: me parece perfecto que un escritor le saque un rendimiento económico a su obra, de hecho me gustaría hacerlo yo algún día.
Pero también digo que hay que saber adaptarse a los tiempos que corren con inteligencia, y que conseguir lectores es más importante que conseguir un dinero a corto plazo, y que además, si consigues buenos y fieles lectores, si te mereces una recompensa económica esta ya llegará.
Javi,
Hoy el recurso escaso no es el dinero: es la capacidad de atención. Los escritores queremos ser leídos y nos esforzamos por ganarnos la atención de un lector bombardeado por todo tipo de opciones.
De ahí la tensión a la hora de ejercer los derechos de propiedad.
Para mí una solución es decidir, encada caso, para cada tipo de obra y formato, qué derechos ejerzo/me reservo.
Gracias por plantear el tema.
Hay que hacer compatibles el derecho de acceso a la cultura con los derechos de quienes trabajan y crean algo. Por lo que sé, además del escritor, están los editores, los traductores, los diseñadores, los impresores, etc.
Otra novela en internet, Viento en los oídos, de José Marzo, pero en este caso en versión texto y audio:
http://www.acvf-editorial.blogspot.com/
sí, de tu blog ya soy un enganchado
por aragón, recientemente ha sido manuel vilas quien se abrió blog.
saludos por aquí también.
No hay que olvidar, en todo caso, que hablamos de un best-seller y de una Nobel, que no deberían tener demasiados problema en negociar con sus respectivas editoriales (hablo principalmente del caso de Vázquez-Figueroa).
Estoy de acuerdo en que una de las cosas que un escritor quiere es atención, pero no es lo único. A muchos nos gustaría dedicarnos a escribir, y la atención no paga la hipoteca :^) Y volviendo a los autores mencionados, éstos ya tienen ganada de sobra su respectiva cuota de atención.
Por otro lado, no hay que olvidar que Internet es muy grande, que las fuentes son muchas y que por mucho que se diga, al final la gente va a morir a las personas y sitios de referencia, que recomiendan este o aquel libro si les ha gustado. Colgar un libro en Internet no es ni mucho menos garantía de éxito; yo más bien diría que lo más fácil es que pase desapercibido si no tiene una fuerte campaña de marketing detrás.
Mientras la postura de estos autores es correcta, no creo que pueda ser asumida por cualquier autor, sino que más bien, deberían ser ejemplos para las editoriales, porque ese, a más o menos largo plazo, es el futuro.
Expresar lo que uno siente nos conecta NO con esta confusa, brillosa y silenciosa ventana al mundo, sino con todas aquellas mentes que escapan en sueños que no pueden controlar y que se adelantan holìsticamente a expresar lo que ya sentimos pero no sabemos manifestar porque talvez nos concentramos mas en pensar lo lucrativo y hermoso de gozar el reconocimento por nuestra brillante novela y olvidamos realmente nuestra verdadera capacidad para entrar en la mente y en los corazones de todos nosotros dura prueba la de sobresalir como escritor ! comencemos por la A de autobiografia (pero con arte)a ver si liga dicha conexiòn pero que no suene a confesiòn !