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Fallo del I Concurso de Relatos “Huesca, Leyenda Viva”

El I Concurso Internacional de Relatos Cortos en torno al festival “Huesca, Leyenda Viva” ya tiene ganador, un autor de Córdoba, José Mª Rodríguez Hernández, que presentó su obra “Espantabrujas en el Alto Aragón” con el pseudónimo “Esperanto”.

El ganador estará el próximo fin de semana en Huesca con su familia para recoger el premio, que consiste en una estatuilla de un danzante, una estancia de fin de semana en Huesca con todos los gastos incluidos valorada en 600 euros y un cheque de 1.000 euros.

Esta primera edición del concurso literario ha cosechado un gran éxito, pues se recibieron cerca de 300 obras de diferentes lugares, de las que 266 cumplían las bases. El consistorio valora la “importante promoción” que este concurso ha supuesto para el festival en el resto de España.

El relato ganador es el siguiente:

ESPANTABRUJAS EN EL ALTO ARAGÓN

Durante cientos de años soplé en cada vuelo la cruz que se alzaba sobre la chaminera, hasta que mi aliento y el viento de los Pirineos la erosionaron de tal manera, que su figura se hizo prácticamente irreconocible. Fue entonces cuando me atreví a entrar en la casa a través del tiro de la chimenea. Todos habrían pensado que el silbido que se oyó en aquel momento era el del frío viento rozando el cono construido con toscas talladas. Pero no, era yo misma que por fin cumplía mi deseo de años, entrar en la casa para conocerla.

Sus moradores habían tenido la precaución de formar una cruz con la ceniza, pero la pude borrar de un soplido, lo mismo ocurrió con las tenazas, que en forma de cruz reposaban sobre las estreudas junto a un fogaril hacía años apagado. Pero nada me importó, hace siglos que soy inmune a esos encantamientos.

Recorrí las habitaciones y no encontré a nadie, me di cuenta entonces de que, tras tantos años de espera, la casa estaba simplemente abandonada, al igual que las del resto del pueblo. “Volved, volved aquí” grité, pero el viento apagó mis lamentos. “Regresad, no quiero sólo asustaros, también quiero aprender de vosotros. Las brujas amamos el conocimiento y la sabiduría, pero de nada sirve habitar una casa vacía, os prometo que fingiré que me asustan vuestros signos y a cambio os enseñaré mis hechizos… pero regresad y haré a esta tierra como yo, inmortal”.